Alianza estratégica reúne instituciones, academia y sector privado para transformar el sur de México

● Encuentro internacional en Tapachula convoca a actores clave para articular la región como motor logístico y productivo. El Ing. Carlos Díaz Saldaña señala que la conectividad históricamente tardía hoy se convierte en oportunidad: el reto es que la riqueza generada se quede en el territorio.
Tapachula, Chiapas; 30 de septiembre de 2026.- El Centro Internacional de Convenciones de Tapachula fue escenario del Encuentro Internacional Frontera Sur Industrial, espacio donde gobiernos, academia, industria y comercio sellaron una alianza para impulsar el desarrollo integral de la región sur-sureste. Bajo el lema “Sumamos voluntades para construir la Frontera Sur Industrial”, representantes de la Secretaría de la Frontera Sur, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el Tecnológico Nacional de México, el Puerto Chiapas, los ayuntamientos de Tapachula y Arriaga, comisiones del Congreso de la Unión y la CONAGUA, coincidieron en la necesidad de coordinar esfuerzos para convertir el potencial geográfico en progreso compartido.
El ingeniero Carlos Díaz Saldaña, presente en el encuentro, planteó que esta iniciativa llega en un momento decisivo:
“Tapachula tardó décadas en conectarse: el ferrocarril llegó en 1908 y la carretera, en 1963. Durante mucho tiempo estuvimos aislados. Hoy, con puertos en dos océanos y ferrocarriles que unen la costa del Pacífico con el Atlántico y la frontera con Guatemala, la plataforma logística está sobre la mesa. El verdadero desafío no es sólo mover mercancías, sino que la riqueza que genera esta tierra se quede aquí y mejore la vida de su gente.”
Su intervención subrayó una paradoja central: la región es inmensamente rica en recursos naturales y posición estratégica, sin embargo, esa ventaja no se ha traducido en bienestar generalizado. La respuesta, señaló, pasa por proyectos agroindustriales y logísticos con visión de mediano plazo, liderados por equipos multidisciplinarios que integren conocimiento técnico, experiencia territorial y compromiso social.
El encuentro reafirmó que la Frontera Sur deja de verse como zona periférica para asumir su rol de cruce continental. La articulación entre el Corredor Interoceánico, el Puerto Chiapas y la red ferroviaria hacia Centroamérica abre posibilidades sin precedentes. Queda planteado el compromiso: que la infraestructura sirva también para reducir brechas históricas.
Las mesas de trabajo continuarán en las próximas semanas definiendo agendas sectoriales. Lo que se acordó en Tapachula no es solo una declaración de intenciones: es el inicio de una hoja de ruta para que el sur de México avance.






