Migrantes enfrentan extorsiones en la frontera de México con Guatemala

Migrantes centroamericanos enfrentan diversos problemas en la frontera sur con Guatemala y se buscan refugiar en México para poder emprender una nueva vida, afrontando riesgos y peligros mientras transitan.
Steven Armando, de tan solo 20 años, originario de Guatemala, ha perdido a toda su familia en su país debido a las extorsiones de las pandillas, que los han dejado con mucho temor, miedo, inseguridad y solos en el mundo, por lo que enfrenta diversos problemas desde el sur de México.
El pasado 5 de junio, decidió salir de Guatemala, huyendo de la Mara Salvatrucha y Mara 18, quienes mataron primero a balazos a sus tíos, a sus primos, posteriormente a su hermana y a su tía por secuestro y a su mamá por un accidente causado por estos grupos, todo porque su familia no logró juntar el dinero de la extorsión.
Ahora es el único sobreviviente de su familia que logró esconderse; teme volver a ese país.
“Ya no para nada. De primero, es lógico que tenga una muerte segura; es lógico. Segundo, porque no tengo nada allá, porque me miran como un blanco fácil, me ha obligado a evitar que me maten y vivir aquí”.
Este joven guatemalteco enfrenta problemas psicológicos, físicos, pero también está a la espera de sus documentos que lo detienen en esta frontera sur, porque su principal motivo es poder irse a la Ciudad de México para poder iniciar una nueva vida alejado de lo que se ha convertido en un infierno.
“Lo que pido es la residencia mexicana para estar tranquilo y trabajar libremente, no tener la pena de regresar a Guatemala porque para Estados Unidos no tengo idea de ir”.
Douglas Bryan Velázquez Hernández, originario de Retalhuleu, Champerico, narró que en Guatemala, desde una vendedora de empanadas o tostadas, pagan extorsión desde los 200 quetzales y, si no lo hacen, los matan.
“Está muy duro porque a veces los mismos policías dicen, cuando uno va a poner la denuncia, la misma policía le va a decir quiénes son. Yo vivo en Retalhuleu, Champerico; ahorita es la zona roja de Guatemala, porque están todos los pandilleros, los mismos policías andan con ellos, lo que nos obliga a salir de su pueblo”.
A Douglas Bryan le mataron a un familiar hace meses por el tema de las extorsiones.
Otro de los casos es el migrante salvadoreño Carlos Castillo Cardozo, quien contó que en su país las autoridades lo acosan por el aspecto, lo quieren revisar y paran en las calles, a pesar de que en su país ya no hay pandillas.
“Lo que les pediríamos a las autoridades es que se pongan la mano en la conciencia y las instituciones que se encargan de ese proceso que lo agilicen para que nos ayudaran a buscar mejores oportunidades y nuevos estados; he estado encargando Tijuana y Manzanillo, Colima, ciudades más prósperas, con más fuentes de empleo y mejor pagadas”.



