Migración

Migrante cubano denuncia pésima atención en la COMAR en Tapachula

Presuntos tratos indignos, lentitud en el proceso, rechazo de las personas y supuesta venta para agilizar documentos es el calvario que enfrentan los migrantes cubanos cuando acuden a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) para buscar protección en México.

El migrante, Bryan Rivera, huyó de las autoridades policiales de Cuba y, con siete pruebas que presentó ante las autoridades mexicanas, le negaron la atención con la excusa de que si salió de Cuba normal, le cuestionaron en la institución que brinda protección internacional. –
Sin embargo, dijo que pudo llegar al Aeropuerto Internacional de Cuba, custodiado con sus familiares y amigos para poder salir de la isla y llegar a Tapachula.

Este cubano narró que en la COMAR los tratan mal, le perdieron sus documentos que entregó, por lo que tuvo que ir a la tres y empezó su martirio con esta institución, que no tiene la sensibilidad para atender a las personas extranjeras.

“Hay personas que les cobran, hay personas que no tienen una historia real y salen positivos; en mi caso no pagué porque mi caso es muy particular y me confié. La respuesta que te dicen es que tienes que apelar; me confié con mi caso y me la negaron”.
Refirió que ha notado que hay migrantes que hacen la grabada con 5 firmas, pero hay otros que tienen 18 firmas, es decir, dos años firmando, y hay otros que van con 6 firmas y salen con su grabada, por lo que es injusto lo que están haciendo”.

El migrante advirtió “que si le pasa algo después de denunciar a la COMAR, saben quiénes fueron; si me pasa algo, ya saben quién fue, no tengo enemigos en Tapachula; si me pasa algo, se lo encargo a COMAR”.

Contó que su caso es muy particular con pruebas físicas, pero fue negado.

Este cubano narró que una amiga hizo su entrevista grabada con 16 firmas, cuando la institución tiene 45 días para poder atenderte.
Solicitó a la presidenta de México que saque a las personas que atienden en la COMAR, porque no están haciendo nada, y que quienes se dediquen a atender con sensibilidad y humanidad a las personas que buscan protección.

Contó que ante esta situación en Tapachula, ya hay migrantes que están optando por empezar a caminar por las carreteras, ya que la institución los rechaza o tarda mucho tiempo en brindar un trámite que debe durar unos 45 días.

“Una vez, saliendo de Tapachula, se exponen a los carteles porque les quieren robar su dinero”.
Explicó que a Cuba no puede regresar, por lo que está en Tapachula y se considera preso, porque no tiene libertad para poder moverse a otros estados y poder tener mejores condiciones de vida.

Sostuvo que, en el caso de los migrantes delincuentes, actúen contra ellos, pero los que buscan trabajar de manera legal y honrada requieren legalizarse, pero las mismas instituciones no lo permiten.

Ahora está tratando de trabajar como mandaditos para poder sobrevivir en esta ciudad, sin que pueda avanzar en su proceso por el proceso burocrático de esta institución que se ha convertido en un infierno para los migrantes.

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