A 21 años de Stan, Tapachula recuerda a sus muertos entre fe, dolor y esperanza

TAPACHULA, CHIAPAS.- A 21 años del paso del huracán Stan, el dolor y los recuerdos permanecen vivos en la memoria de familias de Tapachula que perdieron a seres queridos, sus viviendas y parte de su patrimonio durante una de las tragedias más devastadoras que ha enfrentado la región.
Con una misa y una procesión encabezada por la imagen del Cristo Negro de Esquipulas, feligreses católicos recordaron este domingo a las personas que perdieron la vida durante aquel desastre y elevaron oraciones por las familias que sobrevivieron y que aún llevan en la memoria las huellas de aquella tragedia.
Entre los asistentes estuvo Edith López Ruiz, sobreviviente del huracán Stan y habitante de Tapachula, quien recordó con emoción aquellos días en los que las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de los ríos y arrasaron con viviendas y comunidades.
Relató que durante la emergencia perdió a un familiar, quien fue arrastrado por las fuertes corrientes y posteriormente localizado cerca del Palacio de los Zopilotes. Su vivienda también quedó inundada, por lo que tuvo que trasladarse al Seminario Menor, donde permaneció mientras pasaba la emergencia.
López Ruiz también recordó un hecho que, para ella, quedó marcado por la fe. Explicó que, mientras el agua provocaba destrucción a su alrededor, el Cristo Negro de Esquipulas permaneció en el lugar donde se encontraba, sin ser arrastrado por la corriente. La imagen de la Virgen que estaba cerca de la puerta del templo, en cambio, sí fue desplazada por el agua.
Para ella, aquel acontecimiento fue una muestra de la presencia de Dios en medio de la tragedia.
El párroco de la iglesia del Señor de Esquipulas, José Alfredo Hernández Aguilón, señaló que esta conmemoración reúne sentimientos encontrados, pues se recuerda con dolor a quienes ya no están, pero también con esperanza y fe a quienes lograron sobrevivir.
Explicó que durante la procesión se elevaron oraciones por las personas que fallecieron durante el paso de Stan, así como por las familias que continúan viviendo en las zonas cercanas al río Coatán.
Recordó que fueron numerosas las familias que desaparecieron en las inmediaciones de la ribera del río Coatán, dejando una profunda huella en la comunidad.
A más de dos décadas de aquella tragedia, los recuerdos continúan presentes en la vida cotidiana de quienes sobrevivieron. Para muchas familias, hablar del huracán Stan significa recordar pérdidas, momentos de angustia y la solidaridad que surgió en medio de la emergencia.
A diferencia de años anteriores, en esta ocasión la procesión no descendió hasta el río Coatán. En su lugar, se realizó el tradicional lavado del Cristo Negro de Esquipulas, acto en el que familias y feligreses se acercaron para venerar la imagen y participar en esta tradición religiosa.
Al concluir la procesión, el Cristo Negro de Esquipulas regresó a su parroquia, donde se contemplaron dos celebraciones eucarísticas más durante este domingo.
Así, entre oraciones, recuerdos y lágrimas, Tapachula volvió a mirar hacia atrás para no olvidar a quienes se llevó el huracán Stan y para recordar que, 21 años después, aquella herida todavía permanece en la memoria de quienes vivieron la tragedia.







